Los neumáticos industriales son aquellos que utilizamos en maquinaria de construcción, carretillas elevadoras, etcétera. Los habrás oído denominar también neumáticos macizos, superelásticos o SE, y su principal característica es que aportan una excelente estabilidad.

Este tipo de cubiertas ofrece mucha resistencia a los pinchazos, lo cual te garantiza seguridad a la hora de transportar cargas pesadas o levantar palets o materiales a alturas elevadas. Además, no es necesario que controles la tensión de las llantas, si bien para montarlas deberás utilizar obligatoriamente una prensa.

El enganche puede ser tipo estándar o tipo clic, y en el mercado puedes encontrar estas ruedas en diferentes medidas y tamaños. Lo mejor de todo es que no necesitan mantenimiento, ya que no llevan aire. De ahí que ayuden a optimizar los procesos productivos al ganar un tiempo muy valioso.

Otras características que puedes tener en cuenta

Otra de las características principales de los neumáticos superelásticos es que su capacidad de absorber los golpes es menor. Por lo tanto, pueden complicar la comodidad del operario en la conducción, sobre todo si se transporta mercancía frágil.

Es fundamental que los dejes enfriar durante un turno completo de trabajo, es decir, alrededor de siete u ocho horas. Los más habituales son los neumáticos negros, si bien en algunos sectores como el alimentario se emplean neumáticos antihuella. En estos últimos, el hollín se reemplaza por sílice o tiza y eso impide que queden marcas en el suelo. No obstante, son gomas más caras y su vida útil es bastante corta.

Las cubiertas macizas están diseñadas para vehículos que alcancen una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora. Al no existir riesgo de pinchazo, el sector del ciclismo ha apostado en los últimos años por estas cubiertas, también llamadas Slick Tannus.

En definitiva, los neumáticos industriales te brindan unas prestaciones muy específicas y su uso es común en ámbitos de actividad muy concretos.